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Acerca de

Mi nombre es Aura Maribel Pérez; nací en Guatemala, Centroamérica.

Las flores siempre han sido una de mis pasiones. Cuando tenía 15 años participé en un concurso de arreglos florales en la escuela, recuerdo que realicé un bello arreglo con gladiolas corintas y gané el 3er lugar, esto me motivo para continuar jugando con las flores.

En 2011 me trasladé a Buenos Aires, Argentina por motivo de trabajo. Poco tiempo después asistí a una exposición de Ikebana, una diciplina japonesa de arte floral, en el Jardín Japonés en Buenos Aires. Ahí conocí a Marta Cettour, una sensei de la Escuela Ohara de Ikebana.

Empecé a recibir clases con ella y meses después me invito a participar en una exposición en el Centro Cultural de la Embajada de Japón, para celebrar el inicio de la primavera.

¿Qué tiene que ver esto con cerámica?

Los recipientes de cerámica utilizados para Ikebana suelen ser costosos y escasos en Argentina. Marta, mi sensei, me sugirió aprender a hacer mis propios recipientes. “Sería buenísimo si en la próxima ficha de presentación se leyera: Arreglo floral y recipientes hechos por la autora.”

Me dejó pensando.

En 2017 me inscribí en la Escuela Nacional de Cerámica No. 1, ubicada en el barrio de Bulnes, Buenos Aires. Ahí estudie la tecnicatura en Cerámica Artística. Esos tres años los pasé entre barro, un poco de química, un poco de historia del arte, y mucho más.

En octubre del 2020, mi esposo y yo nos trasladamos a Oregon. Yo quería conocer ceramistas del área para poder seguir aprendiendo. Así que me inscribí en la universidad local en un curso para adultos, y también llegué a formar parte del gremio de ceramistas.

Después de haber estudiado la tecnicatura en español, empezar las clases en inglés no ha sido siempre fácil. Es como empezar de nuevo. Sin embargo, estoy muy contenta de poder continuar descubriendo mi capacidad de trabajar con esculturas y levantar piezas en el torno; en ambas técnicas trato de hacer piezas únicas.

Muchas veces cuando estoy trabajando con la arcilla recuerdo mis visitas al mercado Central en la ciudad de Guatemala. Siempre admiré las piezas de cerámica realizadas por artesanos de una ciudad maya muy reconocida por su cerámica roja, llamada Chinautla.

Ahora yo veo el trabajo de estos artesanos de manera diferente. Cuando visito Guatemala, trato de viajar a Chinautla y observar cómo familias completas trabajan juntas, pacientemente dando forma a las figuras humanas, animales, tinajas, y macetas. Pero lo que más me llama la atención es que con pocas herramientas hacen maravillas.

Mi trabajo rinde homenaje a su amor por el arte hecho con el barro.